martes, 27 de septiembre de 2011

La historieta como didáctica


La historieta como motor de aprendizaje
Truchafrita | Esta historieta fue realizada por Álvaro Vélez, quien lleva 17 años dibujando y es director de la Editorial Robot que publica uno de los fanzines más constantes del país. Truchafrita es profesor de historia en la Universidad de Antioquia.

La historieta como motor de aprendizaje

HAY DIFERENTES CÓMIC que con el lenguaje propio de este arte educan al público que lo consume, los temas van desde la Segunda Guerra Mundial hasta teoremas de física, una estrategia que se puede utilizar.
Daniel Rivera Marín | Medellín | Publicado el 25 de septiembre de 2011
Lo primero que buscan los niños en un libro son los dibujos. También los estudiantes universitarios buscan imágenes o diagramas para entender teorías, y cuando usted abre este periódico quiere que las fotografías ilustren a pie juntillas lo que los textos dicen.


El historietista independiente Robert Crumb, enseñó, por medio de su rebeldía y de sus trazos que van contra la corriente del cómic de superhéroes estadounidense, que la historieta tiene identidad propia y que con ella se puede hacer lo que se quiera, incluso, además de entretener, educar.



Ejemplos del cómic pedagógico están en libros que registran la historia, como Maus, de Art Spiegelman, novela gráfica que retrata lo pormenores del holocausto nazi en la Segunda Guerra Mundial.



Ricardo Liniers Siri, historietista argentino, resalta de Maus, que a diferencia de los libros de texto, "este muestra muchos detalles, no es algo global, enseña cómo se escondieron los judíos en los ghettos, es un libro de historia, la narración visual es muy buena".



Y el ejemplo de Maus solo es uno entre muchos, el mismo Robert Crumb ilustró los 50 capítulos del Génesis y el trabajo que ha realizado el estadounidense Larry Gonick con sus libros La historia del universo en cómic, Historia del mundo moderno en cómic, Guía de genética en cómic, Guía de sexo en cómic, Guía de química en cómic y cerca de 10 títulos más, son una muestra de que la historieta tiene las mismas cualidades que otras artes, educar a cualquier público.



Para Matt Madden, figura importante de las viñetas independientes en E.U. y quien se destaca como maestro y conferencista, una de las virtudes que hay que aprovechar es que la gente joven, mientras estudia, se está divirtiendo, porque, aunque el cómic tiene contenidos muy serios, su estructura es bella y entretenida.



"Para los jóvenes parecerá más ligero, pero no lo es. Puede tener el mismo contenido de cualquier libro de texto, pero presenta la información de una forma que parece menos densa", dice Matt Madden, para agregar: "Leí en el New York Times que investigaciones demuestran que si uno estudia algo con puro texto solo va a acordar un 10 por ciento después de una semana; pero si ese libro tiene algún gráfico, mapas o dibujos la cifra crece, se va a recordar el 70 por ciento".



Por su parte, Joni Benjumea (Joni b), comiquero de la ciudad y profesor en la Universidad de Antioquia, cree que en Colombia y en el sistema educativo hay que entender que los cómics "son una forma de hacer, la gente piensa que es un género solo para superhéroes y ya. No, esto es una forma de arte y existen todos los géneros posibles, hay cómics que parecen ensayos, novelas y textos educativos de muchos temas específicos".



En Medellín ya hay un proyecto que por medio de la historieta quiere educar a los lectores, es el Proyecto Babel del Colombo Americano, una revista de manga que divulga el aprendizaje del inglés.



Claudia Villa, coordinadora del proyecto, sostiene que "lo que queríamos era motivar a los jóvenes a aprender inglés, porque ellos se identifican con ese material y ahora le gusta hasta a los adultos". Y es que las historias que allí se entretejen tienen un tinte de localidad, "la idea es mirar el uso del inglés desde lo cotidiano".



Liniers, recordó con algo de envidia que en las comiquerías de París se pueden ver personas de hasta 60 y 70 años buscando lo que les gusta de las historietas, porque en otros países las viñetas no están estigmatizadas de cosas para niños, porque con ellas se puede llegar al gusto de todos los públicos y así, educar.