jueves, 8 de diciembre de 2011

Narrando historias de guerra: Natalia una periodista paisa modelo

Natalia, la paisa que narra historias de guerra

 
Natalia Orozco es una periodista antioqueña que desde hace 10 años se desempeña como corresponsal internacional, enfrentándose a la cobertura de distintos conflictos bélicos como la pasada guerra en Libia.

Ingeniosa para sobrevivir a la guerra y narrar su horrores. Sin escatimar esfuerzos, en medio de las balas y los cadáveres que dejan los conflictos, Natalia Orozco, una periodista antioqueña egresada de la UPB, ha informado sobre varios conflictos desde el frente de batalla, labor que ha sido reconocida con numerosos galardones. EL COLOMBIANO dialogó con ella sobre el desempeño de su profesión.

Ya son 10 años como corresponsal internacional ¿Cómo ha sido la experiencia?

"Mi trabajo me ha permitido cubrir durante 10 años, desde el lugar de los hechos, algunos acontecimientos mundiales que marcaron la historia reciente. Me siento muy privilegiada y sobretodo muy agradecida. Primero fue EL COLOMBIANO el que me dio su voto de confianza y me inauguró como corresponsal en Francia, asignándome la entrevista al entonces presidente Andrés Pastrana en su visita a París. Después fue para radio y TV que cubrí la muerte de Yasser Arafat. Como enviada de Caracol Radio , seguí al expresidente Álvaro Uribe a capitales de Europa. Finalmente cubrí para RCN, Univisión, NTN24y Teleamazonas , la guerra en Libia".

¿Qué le dejó la cobertura en Libia?

"Me dejo vivencias de enorme intensidad, una gran experiencia profesional y un segundo premio Simón Bolívar. La cobertura de una guerra es extremadamente demandante periodística y emocionalmente. Mas aún, en esta guerra, en la que no teníamos ninguna conexión con el mundo exterior, no había teléfonos ni internet. Eventualmente un satelital que funcionaba de vez en cuando. Dado que las condiciones logísticas fueron tan difíciles, especialmente en Trípoli, las relaciones de solidaridad que se crean con los colegas son muy fuertes. Cuando llegamos, la ciudad estaba en pleno combate y llena de francotiradores. No había agua y la comida escaseaba. El hotel fue atacado varias veces. Entendí lo que quiere decir que 'el estrés de una noticia va mas allá de no dejarse chiviar'. Tiene que ver con registrar los hechos y mantenerte con vida".

¿Cómo analiza la muerte de Gadafi?

"Hubiera preferido verlo enfrentado a una corte internacional. En esta guerra se dieron excesos de una crueldad indescriptible de ambos bandos y errores de la Otán. No me sorprendió que las cosas terminaran de esa forma, pero es un mal principio para una transición a la democracia".

Con el documental "Guantánamo: ¿hasta cuándo?" ganó su primer Premio Simón Bolívar ¿Qué recuerda de esa experiencia?

"El Pentágono permite que algunos periodistas lleguen a la prisión y comienza un espectáculo, frente al cual tenía que ser muy crítica. Recuerdo que me tocó respirar profundo cuando nos mostraban a los prisioneros (mucho de ellos ya libres de todo cargo) detrás de un vidrio como si fueran animales en un zoológico. No podíamos entrevistarlos. Cruzábamos miradas mientras lo militares nos narraban lo bien que eran tratados. Una vez salí de Guantánamo le pedí a mis jefes el permiso para dedicarme a buscar los exdetenidos que tratan de reconstruir sus vidas en Europa. Que me permitieran hablar con sus abogados y con defensores de derechos humanos y confrontar las versiones. Afortunadamente me lo autorizaron".

¿Cómo ve el periodismo de hoy y el valor de las redes sociales?

"Son herramientas de enorme valor que deben ser adoptadas con profundo criterio y en la gran mayoría, confrontadas con rigor. Pero sin duda representan una oportunidad y un desafío al periodismo. Nos obligan a reinventar, repensar y reformar nuestra capacidad de investigar, analizar e informar".

¿Cómo analiza la labor informativa en Colombia?

"Hay medios y periodistas que realizan un trabajo maravilloso, que me inspiran enorme respeto por el reto de ejercer la profesión en un país tan apasionante y complejo como Colombia. Como corresponsal internacional me he sentido libre de decir lo que pienso y preguntar lo que creo pertinente. Pero después de haber observado con enorme atención el periodismo en el país, me preocupa mucho el tema de la autocensura".

¿Cuál es el consejo que le da a las nuevas generaciones de periodistas?

"Creo que la integridad, la curiosidad insaciable, la mirada sensible y solidaria al mundo, sumados al criterio y a la intuición son el capital principal de todo periodista. El periodismo, que no es una profesión sino una vocación, está hecho para confrontar verdades a medias que las instituciones, los hombres de poder, las grandes corporaciones, e incluso las tradiciones nos hacen creer absolutas. Hay que desnudarse de prejuicios, perder el miedo a provocar o incomodar, defender con humildad y fuerza tus convicciones hasta que otro te demuestre que estás equivocado. En mi concepto para el periodista todos somos iguales y no hay verdades absolutas. Lo único inamovible son los principios."

¿A qué dedica su tiempo ahora, que está radicada en Francia?

" Hace un año renuncié al registro diario de la noticia, a la lógica de la chiva y al frenetismo de la última hora. Lo hice para buscar caminos que me permitieran ejercer un periodismo más analítico, investigativo y que, más allá de la actualidad, esté comprometido con la formación del criterio y sensibilización de la opinión pública. NTN24, que entendió mi decisión, me asignó el cubrimiento de Libia, terreno fértil para una vez cumplida mi labor como enviada especial, probarme como documentalista independiente. Ha sido impactante, pero he aprendido mucho. Invertí todos mis ahorros y me lancé a hacer un primer documental. Me desplacé varias veces a Libia y una vez en París, me dediqué a aprender de guiones y de cinematografía documental. Volví a ser estudiante, a leer mucho y a ser la última de la fila".

¿Piensa volver al país?

"Si alguien me invita a trabajar en un proyecto periodístico o humanitario en el que sienta que aporto algo real y concreto de lo aprendido en estos años de vida profesional, vuelvo de inmediato. Estoy lista para un nuevo reto, para dar de lo recibido y ojalá sea en Colombia, o en relación con América Latina".