lunes, 28 de abril de 2008

LA PREGUNTA SOCRÁTICA Y SUS PROBLEMAS




Por: Catalina Bohórquez Mendoza



Tabla de contenido


1. La pregunta socrática y sus problemas
2. ¿Cuál es la pregunta socrática? y ¿cómo se responde a ella?
3. Formulación de la pregunta socrática
4. Problemas que se siguen de los presupuestos de la pregunta socrática




1. La pregunta socrática y sus problemas


Aquí me interesa evidenciar los presupuestos problemáticos sobre los que se fundan las pretensiones de la pregunta socrática, para desarrollar esto me apoyaré en los diálogos platónicos Menón y Eutifrón. Me parece necesario explicar en primer lugar qué se entiende por pregunta socrática, cómo se debe responder a ella y cuales son sus pretensiones, luego presentar cómo aparece en los diálogos la formulación de la pregunta, para concluir enunciando los presupuestos problemáticos que subyacen a ella.



2. ¿Cuál es la pregunta socrática? y ¿cómo se responde a ella?


Tanto en el Eutifrón como en el Menón se ve claramente planteada la llamada pregunta socrática, pero ¿cuál es la pregunta socrática exactamente? La pregunta socrática corresponde explícitamente a ¿Qué es? Esta pregunta sólo admite una respuesta y ésta ha de expresar una definición única y verdadera en cualquier caso, plantea el problema de hallar definiciones universales.

En el Menón y Eutifrón, como ya he dicho, se ve planteada la llamada pregunta socrática, en cada uno de los diálogos la pretensión de ésta es conseguir como respuesta una definición única, que sirva para diferenciar un acto virtuoso de uno no virtuoso o uno pío de uno impío. Tal respuesta es la que le pide Sócrates a Menón y a Eutifrón a lo largo de los diálogos del mismo nombre pero estos nunca son capaces de responder a la pregunta como el desea.


El interés de Sócrates, según mi consideración, es encontrar una definición de la virtud que pueda ser aplicable a cualquier acción o persona que tenga como predicado “ser virtuosa”, encontrar eso común a todas las acciones y por lo cual se llaman virtuosas, algo único que resulta ser lo común a todo. La respuesta de la pregunta debe ser aquello que es común a la diversidad, lo que cada cosa o acción virtuosa tiene en común con las otras. Para apoyar la anterior afirmación voy a citar los siguientes fragmentos del Menón:

“Pues lo mismo sucede con las virtudes. Aunque sean muchas y de todo tipo, todas tienen la única y misma forma, por obra de la cual son virtudes y es hacia ella hacia donde hay que dirigir con atención su mirada quien responda a la pregunta y muestre, efectivamente, en qué consiste la virtud.” (Menón 72C) “…aquella única, qué está en todas ellas…” (Menón 74B)



3. Formulación de la pregunta socrática


El Menón inicia con el personaje del mismo nombre preguntando a Sócrates abruptamente con un conjunto de preguntas, si la virtud se puede enseñar o no. Sócrates caracteriza a este conjunto de preguntas como preguntas que tienen que ver con el cómo y plantea que sólo sabiendo qué es la virtud podremos conocerla verdaderamente y responder a este tipo de preguntas. Pero ¿Cuál vendría a ser la diferencia entre qué y cómo para que Sócrates le dé un lugar secundario a la segunda y prioridad a la primera?¿Porqué Sócrates coloca a la pregunta: ¿es enseñable la virtud? En el conjunto de preguntas por el cómo? Parece ser, según mi consideración, que las preguntas por el cómo indagan sobre las características de algo y es importante aclarar que no se trata de cualquier característica, se trata de características inherentes a ese algo, que han de seguirse de la definición. Por su lado las preguntas por el qué sólo admiten una respuesta, como ya he dicho, y esta ha de ser una definición, de carácter universal.

Con lo anteriormente dicho puede notarse que responder a la pregunta ¿Qué es? Es más importante que por ¿Cómo es? Porque sin saber la definición de algo resulta complicado afirmar la veracidad de una característica. Si digo: “un carro tiene cuatro llantas” antes he de saber qué es un carro para poder ser capaz de dar carácter verdadero a la característica. Cuando se pregunta si la virtud es enseñable o no se está preguntando por la veracidad de una característica claramente, y, según Sócrates, debemos responder primeramente ¿qué es la virtud? Para así poder dar respuesta a la pregunta ¿cómo es la virtud? “…me reprocho el no tener por completo ningún conocimiento de la virtud. Y, de lo que ignoro qué es, ¿de que manera podría conocer precisamente cómo es?” (Menón 71b)


En el anterior fragmento se ve clara la prioridad que da Sócrates a la solución de la pregunta qué es y da a las preguntas que tienen que ver con el como un carácter secundario, afirma la necesidad de responder primeramente ¿qué es? Para poder ser capaz de responder a ¿cómo es? Resalta aquí Sócrates la importancia de encontrar una única definición y que sin la posesión de ésta es imposible responder a cualquier pregunta que tenga que ver con el cómo. Tal cambio de pregunta parece apresurado y se fundamenta en presupuestos problemáticos que desarrollaré más ampliamente a lo largo de mi exposición.

En el Eutifrón Sócrates al notar la seguridad del personaje del mismo nombre, quien se ufana de tener sabiduría con respecto al concepto de piedad e impiedad, le pide que le enseñe su definición, le pregunta: “¿qué afirmas tú que es la piedad, respecto al homicidio y a cualquier otro acto?” (Eutifrón 5C)

Se presenta claramente la pregunta socrática nuevamente con la necesidad de encontrar una definición universal, aplicable a cualquier acto piadoso por medio de la cual se podría discernir cual acto es pío y cual no, y dar a un acto correctamente el predicado de “pío” o “impío”. En varias ocasiones a lo largo de este diálogo puede notarse que Sócrates no hace más que insistir a Eutifrón que dé una respuesta adecuada a la pregunta ¿qué es la piedad?: “…dime desde el principio qué es realmente lo pío, ya sea amado por los dioses ya sufra otro accidente cualquiera. En efecto, no es lo que vamos a discutir, pero dime con buen ánimo qué es lo pío y qué es lo impío” (Eutifrón 11b) “¿Te acuerdas de que yo no te incitaba a exponerme uno de los muchos actos píos, sino el carácter propio según las cosas pías son pías? En efecto, tú afirmabas que por un sólo carácter las cosas impías son impías y las pías son pías” (Eutifrón 6d)

Tal respuesta, como he enunciado anteriormente y como se ve en el pasaje anterior, ha de expresar lo común en todos los casos, aunque en el Eutifrón Sócrates plantea un criterio aún más importante, a saber: esta definición ha de ser de carácter universal y aplicable a los casos particulares.

Para concluir esta sección considero que es prudente hacer un resumen de lo que se ha dicho hasta ahora antes de adentrarme en la cuestión más importante -los presupuestos problemáticos que subyacen a las pretensiones de la pregunta socrática.

Se tiene que tanto en el Eutifrón y el Menón la pregunta socrática corresponde a ¿qué es? La sugerencia de Sócrates es responder qué antes de cómo y el interés de la pregunta es buscar una definición universal, ha de expresar aquello que es común a la diversidad; que ante ciertas acciones particulares sea útil para saber de qué predicado son ellas merecedoras –pías o impías, virtuosas o no virtuosas-, la definición según se puede notar en los diálogos es un recurso necesario para diferenciar a las acciones y dar los predicados “virtuosa”, “no virtuosa”, “pía”, “impía”.

El no tener la respuesta de la pregunta socrática, parece afirmar Sócrates, implica no saber nada acerca de la virtud, de la piedad o de cualquier otra cosa que sea objeto de investigación cosa que me parece bastante dudable y por lo cual la voy a atacar en el siguiente apartado. Podría pensarse que para Sócrates, no poder dar respuesta a la pregunta, no tener una definición de la virtud o de la piedad, implica no conocer nada acerca de ellas, hallar esta definición de algo se convierte en una condición necesaria para saber sus características, cosa que me parece bastante problemática, pues yo puedo decir que lo redondo no es cuadrado y que una pelota es redonda sin tener clara una definición de la redondez, este presupuesto es el que me interesa atacar en este ensayo y lo desarrollaré más adelante.

4. Problemas que se siguen de los presupuestos de la pregunta socrática


Haciendo un análisis minucioso de estos diálogos parece que Sócrates considera que sin la posesión de tal definición un hombre cualquiera no podría ser capaz ser pío o uno virtuoso si no conociera la definición de tales cosas. Plantea, pues, Sócrates la importancia de la definición para llevar a cabo tal discernimiento y presupone que Eutifrón posee la definición de piedad y que gracias a ella es capaz de afirmar que su acto pertenece al conjunto de actos píos. Si observamos con atención el siguiente fragmento del Eutifrón se puede sostener tal afirmación: “…si tu no conocieras claramente lo pío y lo impío, es imposible que nunca hubieras intentado a causa de un asalariado acusar de homicidio a tu viejo padre, sino que hubieras temido ante los dioses arriesgarte temerariamente, si no obrabas rectamente, y hubieras sentido vergüenza ante los hombres. Por ello, sé bien que tú crees saber con precisión qué es lo pío y lo que no lo es.” (Eutifrón 15d)

Sin embargo es importante aclarar que ya por el final del Menón Sócrates parece contradecirse, plantea en un pasaje que citaré a continuación una devolución a la pregunta “cómo es la virtud” antes de lograr saber “qué es la virtud”. “Parece, por lo tanto que hay que investigar cómo es algo que todavía no sabemos qué es.”

Parece contradictorio y esto podría traer problemas a nuestro filósofo Platón, pero siguiendo el diálogo el problema parece tener una solución. Ya está visto que resolver la pregunta: “qué es la virtud” ha traído una serie de dificultades y no se ha llegado a la solución de la cuestión de Menón: “…hay que considerar la virtud como algo que es enseñable, o bien como algo que se da en los hombres naturalmente o de algún otro modo” (Menón 86d)

Sócrates decide, entonces, implementar el método hipotético, es decir que, a partir de una hipótesis enunciada intenta llegar a la solución de la cuestión -no me detendré en esto ya que este asunto no es central en este ensayo-, Sócrates plantea la posibilidad de salir del embrollo en el que se ha metido fijando una hipótesis para intentar a partir de ella dar una solución a la cuestión.

Parece solucionar la cuestión y llega a la conclusión de que la verdad no es enseñable y que es un don divino, pero plantea al final del diálogo nuevamente la importancia de saber “qué es la virtud” antes de saber “cómo es la virtud”, recuperando la necesidad de hallar primeramente la definición, califica Sócrates la veracidad de la solución dada a la pregunta: ¿la virtud e enseñable o no? como incierta hasta que no se sea capaz de solucionar la primera cuestión, ¿qué es?, dando nuevamente un carácter secundario a las preguntas por el cómo, nos dice en el Menón Sócrates que: “De este razonamiento, pues, parece que la virtud se da por un don divino a quien le llega. Pero lo cierto acerca de ello lo sabremos cuando, antes de buscar de qué modo la virtud se da en los hombres, intentemos primero buscar qué es la virtud en sí y por sí.” (Menón 86d)

Así queda solucionada la posible contradicción, es inexistente pues siempre la prioridad de dar solución a la pregunta socrática, aunque hallan de vez en cuando desviaciones, se ve evidentemente a lo largo de los diálogos Menón y Eutifrón.

Saliéndonos un poco de los diálogos e intentando verificar la verdad del presupuesto socrático - no tener la respuesta de la pregunta socrática implica no saber nada acerca de la virtud, de la piedad o de cualquier otra cosa que sea objeto de investigación- y fijándonos en la vida cotidiana tal presupuesto sería problemático, pues por ejemplo un músico que recibe el calificativo de “virtuoso” porque interpreta muy bien un instrumento parece no tener la necesidad de una definición de virtud, resulta virtuoso por su habilidad o por su entrega al estudio de la música. Sócrates afirma lo contrario, tal hombre no podría ser virtuoso porque si no posee la definición de virtud y si es virtuoso significa que la tiene, pero esto me parece absurdo. Parece a veces que Sócrates considera que los seres humanos tienen impresa en el alma tal definición universal.

Si tal presupuesto fuera cierto ¿cómo explica Sócrates que un hombre al que se le pregunta qué es la virtud y no da una respuesta satisfactoria sabe que matar no es un acto virtuoso? Tal definición no es necesaria, los hombres saben que matar no es un acto virtuoso así no tengan clara la definición de virtud. No necesariamente poseen la definición, y actúan piadosa o virtuosamente.

Podría decirse, según mi consideración, que la definición no es necesaria es más bien útil, pues si se cuenta con ella se facilita la diferenciación, la capacidad de discernir, así como cuando se tiene la definición de círculo se puede con mayor facilidad decir que una llanta es circular y no cuadrada, y no tener la definición como la desea Sócrates no implica que sea imposible para un hombre diferenciar y valorar un acto como virtuoso o pío. La definición resulta útil para precisar que calificativo merecen actos a los que aún en el presente es complicado calificar, como por ejemplo el asesinato culposo y el aborto, gracias a la ayuda de la definición tal dificultad desaparecería.


Obtenido de:


BOHÓRQUEZ MENDOZA, Catalina. La pregunta socrática y sus problemas. [En línea]. En: Wikipedia Enciclopedia libre. Consultada el: Domingo, 27 de abril de 2008. Página web: <
http://es.wikipedia.org/wiki/Usuario_Discusi%C3%B3n:Catalina_Boh%C3%B3rquez_Mendoza>

Usuario Discusión: Catalina Bohórquez Mendoza
8:51 2 nov, 2005 (CET). 2 de Noviembre de 2005.
De: Wikipedia, la enciclopedia libre

ACTIVIDAD CON EL TEXTO: Seminario 1

Alumnos Facultad de Odontología, Odontología.
Curso: Lenguaje y Comunicación

Responder con sus propias palabras y de acuerdo a la lectura realizada del texto “La pregunta socrática y sus problemas”,las siguientes preguntas:

1. ¿En qué consiste la pregunta socrática? y ¿qué se pretende con esta?

2. ¿Cómo se formula la pregunta socrática?

3. ¿Qué problemas e implicaciones se derivan cuando se implementa la pregunta socrática como modo de conocimiento de un objeto de investigación?

4. Contextualizar los contenidos del artículo con el modo cómo hemos venido abordando las actividades de consulta e investigación en el pregrado y la manera cómo comunicamos los resultados de estas. Escribir su reflexión en no más de dos páginas.

Observación: Se puede realizar intertexto, para complementar la actividad propuesta. Deben citarse adecuadamente las referencias.