lunes, 6 de junio de 2011

América Latina llena de oportunidades, pero...

¿La década ganada?

'A veces los árboles no dejan ver el bosque', afirma con razón un dicho de la sabiduría popular. Quizás por ello a los latinoamericanos, incluyendo a los colombianos, nos cuesta en ocasionesmirar las cosas en conjunto y analizar tanto la marcha como las posibilidades de una región que, en medio de sus inmensas dificultades, va hacia adelante.
No obstante, hay perspectivas más amplias que vale la pena tener en cuenta. Ese es el caso de un libro que acaba de ser publicado por Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y que ha sido reseñado por la prensa de varias capitales del hemisferio y de fuera de él.
Con el título La década de América Latina y el Caribe, una oportunidad real, el texto escrito por el ex ministro colombiano plantea que el período que acaba de comenzar es especialmente propicio para que los 600 millones de personas que habitan en esta parte del mundo logren mejorar de manera significativa su calidad de vida.
Las bases de dicho argumento son varias. De un lado, la pobreza, que en 1990 afectaba a uno de cada dos habitantes de la región, ahora cubre a uno de cada tres. Tan solo entre el 2002 y el 2010, 42 millones salieron de esa categoría y engrosaron las filas de la clase media.
Al mismo tiempo, las economías del área lograron remontar con éxito el fuerte oleaje de la crisis internacional de hace un par de años y hoy crecen vigorosamente, luego de haber evitado un alza del desempleo y mantenido la inflación a raya. En general, las instituciones son mejores y la democracia está más consolidada, más allá de casos puntuales y conocidos, que son motivo de preocupación.
En materia empresarial, es notorio el despegue de las llamadas 'multilatinas', nombre que reciben las compañías que hacen presencia en varias naciones de la zona o que han dado el salto a otras latitudes. También hay que destacar la evolución del comercio intrarregional, gracias a la presencia de diversos acuerdos de integración.
Por otra parte, hay un viento a favor, que sopla desde el Asia y se ha traducido en una mayor demanda de las materias primas que existen en buena parte de Latinoamérica.
Ese cambio estructural en las fuentes de crecimiento en el mundo debería beneficiar a los países que son ricos en hidrocarburos y otros minerales, así como a aquellos que cuentan con extensiones de tierra para ser cultivadas.
Todo lo anterior, sostiene Moreno, no debería ser motivo de celebración, sino de preparación y de toma de decisiones. En otras palabras, es necesario mirar en forma descarnada la realidad latinoamericana, pues, al tiempo que las posibilidades existen, los obstáculos son grandes.
De tal manera, la baja productividad, la pobre infraestructura, la escasa capacidad de innovación, la inmensa desigualdad social, la gran informalidad, el azote de la criminalidad y los retos que plantean el cambio climático y los desastres naturales son algunos de los elementos que pueden impedir que las oportunidades se concreten.
Dicha reflexión debería tener eco en Colombia, que sin duda tiene mucho que ganar en el nuevo ámbito global, pero que requiere hacer la tarea para poder encaramarse al tren del desarrollo.
En tal sentido, resulta alentador que el país haya comenzado la larga lista de reformas que tiene pendiente, mientras combate la inseguridad y la corrupción. Pero los obstáculos que todavía persisten en múltiples terrenos como los anotados deben ser derrotados con persistencia, para que ese horizonte promisorio que hoy se divisa en América Latina -que hace 30 años comenzó a vivir su 'década perdida'- acabe convirtiéndose en realidad.

América Latina llena de oportunidades, pero...


¿La década ganada?

'A veces los árboles no dejan ver el bosque', afirma con razón un dicho de la sabiduría popular. Quizás por ello a los latinoamericanos, incluyendo a los colombianos, nos cuesta en ocasiones mirar las cosas en conjunto y analizar tanto la marcha como las posibilidades de una región que, en medio de sus inmensas dificultades, va hacia adelante.
No obstante, hay perspectivas más amplias que vale la pena tener en cuenta. Ese es el caso de un libro que acaba de ser publicado por Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y que ha sido reseñado por la prensa de varias capitales del hemisferio y de fuera de él.
Con el título La década de América Latina y el Caribe, una oportunidad real, el texto escrito por el ex ministro colombiano plantea que el período que acaba de comenzar es especialmente propicio para que los 600 millones de personas que habitan en esta parte del mundo logren mejorar de manera significativa su calidad de vida.
Las bases de dicho argumento son varias. De un lado, la pobreza, que en 1990 afectaba a uno de cada dos habitantes de la región, ahora cubre a uno de cada tres. Tan solo entre el 2002 y el 2010, 42 millones salieron de esa categoría y engrosaron las filas de la clase media.
Al mismo tiempo, las economías del área lograron remontar con éxito el fuerte oleaje de la crisis internacional de hace un par de años y hoy crecen vigorosamente, luego de haber evitado un alza del desempleo y mantenido la inflación a raya. En general, las instituciones son mejores y la democracia está más consolidada, más allá de casos puntuales y conocidos, que son motivo de preocupación.
En materia empresarial, es notorio el despegue de las llamadas 'multilatinas', nombre que reciben las compañías que hacen presencia en varias naciones de la zona o que han dado el salto a otras latitudes. También hay que destacar la evolución del comercio intrarregional, gracias a la presencia de diversos acuerdos de integración.
Por otra parte, hay un viento a favor, que sopla desde el Asia y se ha traducido en una mayor demanda de las materias primas que existen en buena parte de Latinoamérica.
Ese cambio estructural en las fuentes de crecimiento en el mundo debería beneficiar a los países que son ricos en hidrocarburos y otros minerales, así como a aquellos que cuentan con extensiones de tierra para ser cultivadas.
Todo lo anterior, sostiene Moreno, no debería ser motivo de celebración, sino de preparación y de toma de decisiones. En otras palabras, es necesario mirar en forma descarnada la realidad latinoamericana, pues, al tiempo que las posibilidades existen, los obstáculos son grandes.
De tal manera, la baja productividad, la pobre infraestructura, la escasa capacidad de innovación, la inmensa desigualdad social, la gran informalidad, el azote de la criminalidad y los retos que plantean el cambio climático y los desastres naturales son algunos de los elementos que pueden impedir que las oportunidades se concreten.
Dicha reflexión debería tener eco en Colombia, que sin duda tiene mucho que ganar en el nuevo ámbito global, pero que requiere hacer la tarea para poder encaramarse al tren del desarrollo.
En tal sentido, resulta alentador que el país haya comenzado la larga lista de reformas que tiene pendiente, mientras combate la inseguridad y la corrupción. Pero los obstáculos que todavía persisten en múltiples terrenos como los anotados deben ser derrotados con persistencia, para que ese horizonte promisorio que hoy se divisa en América Latina -que hace 30 años comenzó a vivir su 'década perdida'- acabe convirtiéndose en realidad.

La paz también tiene cuentos

Lecturas para fomentar la paz
Cortesía Bibliorueda | Los dibujos son la mejor forma de contar las experiencias que niños víctimas del desplazamiento han sufrido por el conflicto armado.

Lecturas para fomentar la paz

LA BIBLIORRUEDA ES una biblioteca viajera, en Norte de Santander, que además de fomentar la lectura, trabaja con afectados por el conflicto armado. Ya visitó los 40 municipios del departamento.
Andrés Felipe Velásquez | Medellín | El Colombiano. Publicado el 6 de junio de 2011
Todo era negro. Las montañas, los árboles, las casas y los personajes del dibujo tenían esa tonalidad. Aunque al niño se le pusieron otros colores, él se apersonó del negro. "Para mí todo es negro desde el día que tuvimos salir corriendo con mi mamá y mi hermanito de la finca", le contó el menor de edad a una promotora de lectura.

Diana Rodríguez Ortega es sicóloga y la promotora que conversó con el niño, quien fue desplazado por el conflicto armado de una de las zonas rurales de Norte de Santander. Rodríguez viaja con la Bibliorrueda, un proyecto de fomento a la lectura y de apuestas de paz en este departamento.

Con pausas narró la historia del niño que pintó solo con negro y agregó que "no volvió a los talleres que realizamos y el dibujo no lo encontramos".

Esa es solo una de las historias que ha recogido, durante los 3 años que lleva rodando la Bibliorrueda.

Los 40 municipios de Norte de Santander han sido visitados, las comunidades se han acercado a la lectura y han participado de las actividades Los colores de la paz, La paz cuenta y el álbum de los derechos y valores.

Marlene Navas Fernández, coordinadora de la Red Departamental de Bibliotecas de Norte de Santander, explicó que la Bibliorrueda es una gran iniciativa de paz.

"Participamos en el segundo laboratorio de paz con la Unión Europea, con el dinero se consiguió un carro, un camión tipo furgón que lleva libros, lleva sonido, lleva títeres, lleva cine, y con el que buscamos fomentar la lectura y entretener a las comunidades, principalmente las afectadas por el conflicto", manifestó Navas.

Otra mirada al conflicto

El niño vio los libros, miró los títulos y los ojeó. Sin soltar uno de los textos le dijo a Rodríguez: "es un libro muy bonito porque yo no tengo papá".

La sicóloga recuerda esa historia porque se refiere a dos libros que tiene entre los preferidos: Mi mamáy Mi papá , ambos del autor Anthony Browne.

Rodríguez señaló que el trabajo con las comunidades es valioso, algo que se refleja con la participación en las diferentes actividades. "Llegamos a cualquiera de los sitios y se suman. En algunos albergues de desplazados llegan los niños, algunos solos porque no tienen sus padres, otros con la mamá o con el papá", detalló.

El facilitador regional para la cultura de la paz (Cercapaz), Víctor Gutiérrez, dijo que la Bibliorrueda es una alternativa para contar y conocer el conflicto armado desde las iniciativas de paz y desde otra perspectiva.

"Lo que se busca es darle otra mirada al conflicto, ya estamos un poco cansados de que las primeras planas sean sangre, conflicto armado, violencia en general, y esta es una apuesta distinta", manifestó Gutiérrez.

Aunque el acercamiento es a todas las comunidades, Navas dijo que quieren acercarse a los niños en estado de vulneración.

"Hacemos promoción de lectura, actividades de pintura y dibujo. Se trabaja mucho con población vulnerada, niños que hayan sido afectados por el desplazamiento y que haya sufrido con problemas de violencia", apuntó.

El invierno, ahora, no es el mejor aliado. Algunas de las vías del departamento afectadas por las lluvias, han impedido que el cronograma se pueda cumplir.

Navas concluyó que "la principal apuesta de la Bibliorrueda es poder llevar una biblioteca donde no la hay y sembrar semillas de paz". 

» Contexto

La paz también tiene cuentos

Seis historias que resaltan el trabajo que algunos personajes desarrollan por la paz, se narran en los recorridos que hace la Bibliorrueda.

La actividad llamada La paz cuenta es un conjunto de historias que fueron investigadas y escritas por estudiantes de comunicación social de Norte de Santander y llegan a las comunidades a través de un cuentero, que las presenta como iniciativas que trabajan contra el conflicto armado de una manera pacífica.

Víctor Gutiérrez de Cercapaz destacó que "el objetivo no es tener las historias por tenerlas, la idea es contarlas en los distintos municipios. Los cuenteros tienen capacidad de convocar, invitar a la gente a que se sienten y escuchen, una estrategia para transmitir el mensaje. Esta estrategia fue creada en Costa de Marfil".

Gutiérrez agregó que la labor de las personas que se destacan por lo positivo tiene que ser conocida y ese es el trabajo con La paz cuenta. "La paz cuenta tiene la tesis de que las historias de paz pueden contarse. Es por eso que creemos que es pertinente que en las comunidades se conozcan esas historias de paz y no solo las de violencia", concluyó.

La paz también tiene cuentos


Lecturas para fomentar la paz
Cortesía Bibliorueda | Los dibujos son la mejor forma de contar las experiencias que niños víctimas del desplazamiento han sufrido por el conflicto armado.

Lecturas para fomentar la paz

LA BIBLIORRUEDA ES una biblioteca viajera, en Norte de Santander, que además de fomentar la lectura, trabaja con afectados por el conflicto armado. Ya visitó los 40 municipios del departamento.
Andrés Felipe Velásquez | Medellín | El Colombiano. Publicado el 6 de junio de 2011
Todo era negro. Las montañas, los árboles, las casas y los personajes del dibujo tenían esa tonalidad. Aunque al niño se le pusieron otros colores, él se apersonó del negro. "Para mí todo es negro desde el día que tuvimos salir corriendo con mi mamá y mi hermanito de la finca", le contó el menor de edad a una promotora de lectura.

Diana Rodríguez Ortega es sicóloga y la promotora que conversó con el niño, quien fue desplazado por el conflicto armado de una de las zonas rurales de Norte de Santander. Rodríguez viaja con la Bibliorrueda, un proyecto de fomento a la lectura y de apuestas de paz en este departamento.

Con pausas narró la historia del niño que pintó solo con negro y agregó que "no volvió a los talleres que realizamos y el dibujo no lo encontramos".

Esa es solo una de las historias que ha recogido, durante los 3 años que lleva rodando la Bibliorrueda.

Los 40 municipios de Norte de Santander han sido visitados, las comunidades se han acercado a la lectura y han participado de las actividades Los colores de la paz, La paz cuenta y el álbum de los derechos y valores.

Marlene Navas Fernández, coordinadora de la Red Departamental de Bibliotecas de Norte de Santander, explicó que la Bibliorrueda es una gran iniciativa de paz.

"Participamos en el segundo laboratorio de paz con la Unión Europea, con el dinero se consiguió un carro, un camión tipo furgón que lleva libros, lleva sonido, lleva títeres, lleva cine, y con el que buscamos fomentar la lectura y entretener a las comunidades, principalmente las afectadas por el conflicto", manifestó Navas.

Otra mirada al conflicto

El niño vio los libros, miró los títulos y los ojeó. Sin soltar uno de los textos le dijo a Rodríguez: "es un libro muy bonito porque yo no tengo papá".

La sicóloga recuerda esa historia porque se refiere a dos libros que tiene entre los preferidos: Mi mamáy Mi papá , ambos del autor Anthony Browne.

Rodríguez señaló que el trabajo con las comunidades es valioso, algo que se refleja con la participación en las diferentes actividades. "Llegamos a cualquiera de los sitios y se suman. En algunos albergues de desplazados llegan los niños, algunos solos porque no tienen sus padres, otros con la mamá o con el papá", detalló.

El facilitador regional para la cultura de la paz (Cercapaz), Víctor Gutiérrez, dijo que la Bibliorrueda es una alternativa para contar y conocer el conflicto armado desde las iniciativas de paz y desde otra perspectiva.

"Lo que se busca es darle otra mirada al conflicto, ya estamos un poco cansados de que las primeras planas sean sangre, conflicto armado, violencia en general, y esta es una apuesta distinta", manifestó Gutiérrez.

Aunque el acercamiento es a todas las comunidades, Navas dijo que quieren acercarse a los niños en estado de vulneración.

"Hacemos promoción de lectura, actividades de pintura y dibujo. Se trabaja mucho con población vulnerada, niños que hayan sido afectados por el desplazamiento y que haya sufrido con problemas de violencia", apuntó.

El invierno, ahora, no es el mejor aliado. Algunas de las vías del departamento afectadas por las lluvias, han impedido que el cronograma se pueda cumplir.

Navas concluyó que "la principal apuesta de la Bibliorrueda es poder llevar una biblioteca donde no la hay y sembrar semillas de paz". 

» Contexto

La paz también tiene cuentos

Seis historias que resaltan el trabajo que algunos personajes desarrollan por la paz, se narran en los recorridos que hace la Bibliorrueda.

La actividad llamada La paz cuenta es un conjunto de historias que fueron investigadas y escritas por estudiantes de comunicación social de Norte de Santander y llegan a las comunidades a través de un cuentero, que las presenta como iniciativas que trabajan contra el conflicto armado de una manera pacífica.

Víctor Gutiérrez de Cercapaz destacó que "el objetivo no es tener las historias por tenerlas, la idea es contarlas en los distintos municipios. Los cuenteros tienen capacidad de convocar, invitar a la gente a que se sienten y escuchen, una estrategia para transmitir el mensaje. Esta estrategia fue creada en Costa de Marfil".

Gutiérrez agregó que la labor de las personas que se destacan por lo positivo tiene que ser conocida y ese es el trabajo con La paz cuenta. "La paz cuenta tiene la tesis de que las historias de paz pueden contarse. Es por eso que creemos que es pertinente que en las comunidades se conozcan esas historias de paz y no solo las de violencia", concluyó.

domingo, 5 de junio de 2011

Barcamp: Un nuevo modelo colaborativo de aprendizaje libre

Conocimiento libre en Barcamp 2011
Cortesía Barcamp Medellín | El 8 de mayo de 2010 se realizó la segunda versión de Barcamp Medellín. En esta se presentaron más de 70 desconferencias. Como el año pasado, la versión de 2011 tendrá lugar en el Parque Explora.

Conocimiento libre en Barcamp 2011

EXISTEN DOS PALABRAS para definir Barcamp: aprendizaje colaborativo. Este es el objetivo del evento que brinda más de 90 espacios de conversación alrededor de la tecnología, el arte y la cultura. Tendrá lugar hoy en el Parque Explora con entrada libre.
Perla Toro Castaño | Medellín | Publicado el 4 de junio de 2011
La diferencia sustancial entre un conferencista y un desconferencista puede radicar en el nudo de una corbata.

El primero está en el papel de experto y le son comunes las palabras seguridad, orden, coherencia, racionalidad y reconocimiento. El segundo es un conversador. Intrépido, amante de la interacción, las diferencias y los debates.

Y si a la receta que conjura la mirada de un desconferencista se le agregan algunos detalles: tecnología, ciencia, arte, educación y creatividad, puede resultar un evento.

En Medellín y en otras 30 ciudades del mundo la respuesta fue Barcamp, "un modelo internacional de reuniones abiertas y participativas en el que se promueve una cultura de conocimiento libre y colaborativo", dicen MedeWeb, Avanet y el Parque Explora, organizadores de la jornada.

La idea que nació en Palo Alto, California, en 2005, fue adaptada al entorno antioqueño en 2009. Desde entonces, cada año, más de mil personas se reúnen para compartir el conocimiento.

Este año Barcamp construirá la "memoria colectiva" del evento, invitando a los asistentes a participar con fotos, videos, textos e interacciones en redes sociales. La jornada inicia a las 8:30 de la mañana y va hasta las 5:00 de la tarde.

EL COLOMBIANO participará con una desconferencia a cargo de la Unidad de Interacción y que reflexionará sobre redes sociales, nuevas narrativas y herramientas para hacer periodismo, otra forma de decir: nos estamos quitando la corbata.

» Contexto

1. En Barcamp 2011 se realizarán 77 desconferencias, de estas participarán 70 desconferencistas que estarán reunidos en 7 espacios. 

2. El evento será en el Parque Explora y contará con dos salas para reuniones espontáneas. Estas se organizarán a lo largo de la jornada.

3. Más de 1.300 personas se han inscrito al evento. La entrada es libre y los registros pueden hacerse en www.barcampmedellin.org

Barcamp: Un nuevo modelo colaborativo de aprendizaje libre


Conocimiento libre en Barcamp 2011
Cortesía Barcamp Medellín | El 8 de mayo de 2010 se realizó la segunda versión de Barcamp Medellín. En esta se presentaron más de 70 desconferencias. Como el año pasado, la versión de 2011 tendrá lugar en el Parque Explora.

Conocimiento libre en Barcamp 2011

EXISTEN DOS PALABRAS para definir Barcamp: aprendizaje colaborativo. Este es el objetivo del evento que brinda más de 90 espacios de conversación alrededor de la tecnología, el arte y la cultura. Tendrá lugar hoy en el Parque Explora con entrada libre.
Perla Toro Castaño | Medellín | El Colombiano. Publicado el 4 de junio de 2011
La diferencia sustancial entre un conferencista y un desconferencista puede radicar en el nudo de una corbata.

El primero está en el papel de experto y le son comunes las palabras seguridad, orden, coherencia, racionalidad y reconocimiento. El segundo es un conversador. Intrépido, amante de la interacción, las diferencias y los debates.

Y si a la receta que conjura la mirada de un desconferencista se le agregan algunos detalles: tecnología, ciencia, arte, educación y creatividad, puede resultar un evento.

En Medellín y en otras 30 ciudades del mundo la respuesta fue Barcamp, "un modelo internacional de reuniones abiertas y participativas en el que se promueve una cultura de conocimiento libre y colaborativo", dicen MedeWeb, Avanet y el Parque Explora, organizadores de la jornada.

La idea que nació en Palo Alto, California, en 2005, fue adaptada al entorno antioqueño en 2009. Desde entonces, cada año, más de mil personas se reúnen para compartir el conocimiento.

Este año Barcamp construirá la "memoria colectiva" del evento, invitando a los asistentes a participar con fotos, videos, textos e interacciones en redes sociales. La jornada inicia a las 8:30 de la mañana y va hasta las 5:00 de la tarde.

EL COLOMBIANO participará con una desconferencia a cargo de la Unidad de Interacción y que reflexionará sobre redes sociales, nuevas narrativas y herramientas para hacer periodismo, otra forma de decir: nos estamos quitando la corbata.

» Contexto

1. En Barcamp 2011 se realizarán 77 desconferencias, de estas participarán 70 desconferencistas que estarán reunidos en 7 espacios. 

2. El evento será en el Parque Explora y contará con dos salas para reuniones espontáneas. Estas se organizarán a lo largo de la jornada.

3. Más de 1.300 personas se han inscrito al evento. La entrada es libre y los registros pueden hacerse en www.barcampmedellin.org